El
poeta Mario Benedetti ha muerto. Su obra poética y novelezca será recordada por siempre. Sin embargo, la
burguesía nunca lo reinvidicará por su historia
política.
Mario Benedetti, el militante político
No olvidemos, pues, que, además de escritor reconocido universalmente, Mario Benedetti, fue militante político. Aunque los datos más a
la mano indican un efímero paso por la militancia, específicamente desde 1971
hasta 1973, donde, junto con miembros del Movimiento de Liberación Nacional - Tupamaros, se unen al Movimiento 26 de Marzo, frente amplio
de izquierda en contra de la represiva derecha uruguaya. Por este motivo, se
vio obligado a salir fuera del país rumbo a Argentina, luego a Perú donde fue
deportado y amnistiado, para recalar en Cuba, y volver a Uruguay en el periodo
que denomina de "desexilio" en el año 1983.
El compromiso social en su obra artística no se explica sin esta arista en su
vida, puesto que proyecta su forma de pensar transformar la sociedad. Por ello,
para nosotros, es un orgullo militante reivindicar al poeta y militante Benedetti, porque en sus letras reflejó su arraigo
político, su posición a la izquierda. Sin embargo, lo reinvindicamos
y a la vez criticamos su estrategia frentista que
sustituye a la clase obrera como sujeto principal y fundamental en los procesos
revolucionarios, y que no toma como horizonte el carácter internacionalista que
debe tener ésta y no la búsqueda de liberación nacional y el socialismo en un
solo país -que dicho sea de paso, mantiene en la órbita a la burguesía nacional
y no la expulsa-.
Mario Benedetti, es y será un gran poeta y novelista,
no sólo reconocido por su buena pluma, sino por ser un poeta comprometido con
una perspectiva de lucha revolucionaria.
Aunque no
comparta
tu defensa de la patria minúscula
aunque en eso mi táctica
y mi estrategia
se desarrolle en otro cauce de río
pero con el mismo objetivo
y aunque el tiempo nos limite
a ser eternos desconocidos
te regalo mis palabras
mis humildes versos:
este poema que no te envía al adiós
sino al día a día de los que lograron
la inmortalidad en sus palabras
(!cómo quiero, eso sí,
romper furiosamente
con ese orden
de privilegios!)
Amor,
amor que más alla de todo idealismo
rompe contra todo arraigambre
contra todo precepto añejo
interesado en preservar
el delirante ritmo de las contradicciones.
Amor en nuestro idioma
amor que no se limita
al uno a uno.
Mario, yo te leí cuando aún era un niño
y un día también quise escribir como tú.
Ahora tan solo me queda decirte
-como un respiro de lo humano-
que mi anhelo más profundo
es que un día, sabiendo
cómo, anhelando cuándo,
miles de personas
así como tú,
tengan la libertad plena
de poder estremecer
con sus propias palabras.
(Claudio Belano)