Ad
portas de comenzar un nuevo año académico: Matías y Pablo siguen detenidos.
¡Libertad inmediata a Matías Castro y Pablo Carvajal!
Ad portas de comenzar un nuevo año
estudiantil, muchos de ustedes se preguntarán ¿quiénes son Matías y Pablo y por
qué están detenidos? Hagamos memoria. Fue en el septiembre del año pasado, un
septiembre como otros, donde la policía con sus lumas y lacrimógenas rondan las
calles esperando reprimir a los compañeros que salgan a manifestarse cada nuevo
aniversario del golpe de estado, contra la sangrienta dictadura de Pinochet.
La represión calló sobre estos dos
compañeros, en el enfrentamiento de encapuchados con efectivos de la PDI en la
Academia de Humanismo Cristiano. Un confuso enfrentamiento, que dio por
detenidos a Pablo y Matías, sin pruebas concretas de que estuvieran implicados,
más allá de la declaración de los guardias de la universidad -¡Si, de los
guardias!- los mismos que están en la Universidad aparentando “cuidarla” cuando
no es más que un disfraz para mantener el autoritarismo, uno de los aspectos de
la educación como divisora de clases sociales, ricos y pobres. Son los
compañeros Pablo y Matías, los mismos que aún luego de 6 meses siguen en la
cárcel, esperando el dictamen de una justicia que a muchos de los oficiales de
las fuerzas represivas del estado y sus gobiernos, que se ha comprobado su
autoría en asesinatos -como el del Joven obrero Rodrigo Cisternas, en la huelga
de forestales, o los comuneros Matías Catrileo y Jaime Collío, entre otros
caídos en democracia-, ha dejado en libertad.
Entonces, ¿la justicia es justa, más allá de que no compartamos los métodos de
los compañeros que salieron a manifestarse ese día ¿a qué responde su lucha?,
¿cómo enfrentamos la justicia al servicio de los empresarios, sus partidos y
medios de comunicación?, ¿qué lecciones podemos sacar de todo esto? y lo más
importante, ¿cómo avanzamos en la lucha de la juventud descontenta con el
sistema de miserias que nos dan?, ¿cómo somos parte de la lucha por la libertad
de Matías y Pablo? Sin duda son demasiadas las interrogantes que podemos abrir
entorno a estos problemas, y cada uno podrá tener opiniones diferentes.
Pese a que desde Las Armas de la Crítica
no compartamos los métodos que ocuparon los encapuchados aquel día, pues
opinamos que son estériles, ajenos al movimiento estudiantil y solamente abren
más espacio a la represión -como ocurrió efectivamente ese día- y una vez la
vuelta a clases, pidiendo credencial para entrar, poniendo rejas, entre otros.Repudiamos
enérgicamente toda represión a la juventud oprimida y explotada, pues es un
pilar fundamental de esta sociedad de miserias.
Opinamos que es necesario la unidad
de los estudiantes, trabajadores y pueblo pobre para enfrentar la represión,
porque hemos visto a la "largo y ancho" de esta democracia para
ricos, que cuando salimos a luchar por nuestros derechos la represión no tarda
en llegar, y así como fue con Matías y Pablo, mañana puede ser cualquiera de
nosotros. ¡Adelante trabajadores, pueblo pobre y estudiantes!
Tenemos que discutir en cada asamblea de
Facultad la situación de los compañeros, solidarizar con ellos, con
declaraciones, pequeños actos, etc.; cuestionando a la vez la justicia
patronal, qué una vez más nos muestra que solamente legislará a favor de sus
intereses, opuestos claramente con los de estudiantes, trabajadores y del
pueblo pobre. Por esto también ¡hacen falta abogados al servicio de los
trabajadores y el pueblo pobre!
Finalmente, no podemos invisibilizar la
reciente elección del gran empresario y ahora presidente "Don Sebastian
Piñera Echeñique".
Sí compañeros, luego de que con la Concertación mantuvieran y profundizaran por
20 años la herencia Pinochetista, la Derecha volvió a la Moneda, y ahora nos
"regala" de ministro de educación a Joaquín Lavín. Sabemos quien es
Lavín. Tiene una lista larga: un ultraconservador del Opus Dei, un
pinochetista, un empresario de la educación, entre otras cosas.
Es hoy -y cada vez más- que tenemos
todas las razones para sentir descontento, ese decontento que compartimos todos
los compañeros que luchamos. Además, no basta con solo críticas y tener
descontento. Tenemos que luchar por un mejor despertar, como decía Pablo
Carvajal en un comunicado publicado hace poco en la web "Solo el
miedo es una derrota". Es hora de salir a luchar por nuestros
derechos, de forjar la unidad obrero-estudiantil y del
pueblo pobre, esta es la lucha que te invitamos a dar desde Las Armas de la
Crítica.
¡Libertad inmediata a
Pablo Carvajal y Matías Castro!
!Por la autonomía universitaria - no más guardias ni
organismos represores del estado en la universidad!
¡Enfrentemos a la Derecha con la unidad de estudiantes, trabajadores y
pueblo pobre, sin la Concertación!
¡No más represión a los que luchan! ¡Ni olvido, ni perdón!